Reparto diario en chasis sinergizado
- Entrega todos los días, con la frecuencia que cada estación necesita
- Distribución propia, separada de la del interior
- Cada camión sale con lo que el dato proyecta vender
Operaciones a medida: procesos, tecnología y equipos ajustados a cada negocio, con seguimiento humano para decidir rápido y controlar cada etapa.
Con esa operación detrás, iFLOW presenta Gas Station Experts: el equipo que desarrolla el negocio de conveniencia de cada estación con Perfect Gas Station, el sistema que sabe qué sirve y qué no en cada una.
Operamos el canal de conveniencia con Perfect Gas Station, el sistema que sabe, estación por estación, qué sirve y qué no. Por eso cada una vende más y deja más margen. Y lo podemos probar sobre el período que elijas.
Una estación no nace rentable. Se hace.
Perfect Gas Station decide qué necesita cada estación. Esta es la operación que lo lleva, a la temperatura que corresponde y con la frecuencia que el dato indica. Es la mitad que no se ve, y sostiene todo lo que sigue.
La Nave 1 junta las cuatro temperaturas en un solo edificio. Una estación recibe congelado, refrigerado y seco en la misma preparación, desde un único inventario.
Para el food service y la conveniencia esto es lo que cuenta: no hay un traspaso entre depósitos para armar un pedido mixto, así que el frío no se corta antes de llegar a la estación.
Donde hay muchas estaciones juntas, se reparte todos los días. Donde están lejos, se planifica una o dos veces por semana.
camiones de flota dedicada para las rutas de interior
viajes por mes de complemento, con alcance nacional

Cinco centros en el área metropolitana y nodos en las plazas clave del interior, que sostienen la distribución regional.
Para cada estación hay una forma de servirla que deja más margen. La cobertura de arriba define las opciones. El dato de cada estación elige cuál conviene.
Hay dos caminos y ninguno gana siempre. Llevarla desde un nodo propio da control de temperatura y servicio, pero a baja densidad el flete absorbe el margen de esa tienda. Apoyarse en un distribuidor ya instalado aporta alcance y reduce el costo del viaje, pero incorpora un eslabón.
Para cada estación hay un punto de corte, y el error se paga todos los meses. Calcularlo necesita tres cosas a la vez: cuánto vende, a qué distancia está de cada nodo y cuánto cuesta servirla desde cada uno. Quien sólo aporta flota no dispone de la primera.
Y el mapa no es una foto: como predecimos el volumen, cuando una estación crece y cruza el corte, el mapa lo avisa.
Durante años el canal de conveniencia se abasteció como si fuera una lista de entregas. Nosotros lo miramos al revés: cada estación es un negocio con su propio cliente, su propia hora pico y su propio surtido, y la logística existe para que ese negocio gane. Esa es toda la diferencia, y de ahí sale lo que sigue.
Medir, sacar lo que no rinde, saber qué sirve, abastecer contra eso y volver a medir. Todos los días y estación por estación — porque el paso que falta es el que convierte el plan en una opinión.
Un operador se evalúa por lo que puede contestar cuando le preguntan. Nosotros contestamos la columna de la derecha, y es lo que convierte entregar bien en desarrollar el negocio de cada estación.
Las marcas que venden adentro de tus tiendas quieren saber lo mismo que vos: qué se vende, qué no, dónde y cuándo. Hoy lo reconstruyen con un panel muestreado. Como distribuimos nosotros, ese dato sale de tu red entera y todos los días — y lo ponemos sobre la mesa cuando negociás.
Hoy esa conversación la tenés con el dato que te trae el proveedor.
Con nosotros adentro, la tenés con el tuyo.
La reposición no sale de una hoja de ruta: sale de lo que el dato dice que cada estación va a vender. Por eso el camión llega con lo que se va a vender y no con lo que sobró del mes pasado.
Cada módulo contesta una pregunta y devuelve una acción. Los marcados en vivo ya están construidos y corriendo sobre operación real: en una estación cambia la fuente, no el motor.
Éstos son los módulos de Perfect Gas Station con los que operamos, armados con el catálogo de una tienda de estación y con la red abierta una por una. No los mostramos para que los compres: los mostramos para que veas con qué vamos a trabajar. Los números son de ejemplo y están en índice — todavía no conectamos una red de estaciones, y los tuyos saldrían de los sistemas de cada una.
Esto no es un informe que te entregamos a fin de mes: es con lo que operamos todos los días. Cada una de estas pantallas corre hoy en producción y es la razón por la que, con nosotros adentro, tu venta se vuelve más eficiente — se repone lo que rota, se deja de pagar lo que no, y el margen aparece donde hoy se pierde.
Un plan que la estación no ejecuta no existe. Por eso cada estación recibe su propio tablero y su plan del día, no un informe que nadie abre. Cada uno entra por su puerta y ve lo suyo; vos ves la red entera. Nadie ve el negocio del de al lado, y eso se verifica, no se promete.
Y como el sell-out de cada estación es nuestro, el engagement no termina en «lo abrió»: termina en si esa estación vendió lo del plan. Quién entra, quién aprendió y quién vendió, estación por estación, para vos y para la bandera.
Antes de que una herramienta con IA acceda a información comercial sensible, tu área legal y de seguridad necesita respuestas concretas. Éstas son las nuestras. Nada es una promesa: cada candado está puesto y se puede mostrar funcionando. Vale para cualquier sistema de origen: un ERP, Salesforce o el que use la red.
La clave se valida del lado del servidor y la sesión queda firmada. Sin clave, el sitio responde «no autorizado» en todas sus rutas; la clave nunca viaja en la página.
Con las credenciales de un cliente no se ve una sola fila de otro. Está probado en la propia base, no declarado en un papel. Y cada panel vive en su propio sitio, con su propio secreto.
Nos conectamos a la base principal del cliente, sea un ERP, Salesforce o el sistema que use, con un usuario de sólo lectura que él autoriza. No escribimos en su sistema y no cruzamos su información con la de nadie.
Viven en el almacén de secretos de la nube y se rotan. El conector que corre en la PC del cliente no lleva la clave adentro del programa. Un usuario que olvida su clave recibe un link que vence en una hora.
Antes de que algo salga a un link, un control cruza el contenido contra los nombres reales del sistema del cliente: clientes, proveedores, vendedores, empleados. Si encuentra uno, no publica. Lo público va anonimizado.
Cada día se prueba que cada sitio del grupo siga pidiendo clave. Si una puerta quedó abierta, avisa. Y el portal registra quién entró y cuándo.
Elegís diez estaciones, nos conectamos a sus sistemas y en un mes las ves comparadas con tus propios números. Una reunión de alcance para definirlo.
Pensado para operar con cualquier bandera: Shell · AXION · Puma · Gulf.